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¡Viva México! ¡Viva Juárez! ¡Viva el 5 de mayo!

Mucho más que recordar una batalla el 5 de mayo, el pueblo mexicano y su descendencia festejan un hecho que logró demostrar significativamente su valentía y solidaridad.

El Cinco de Mayo de 1862, tras largos años de guerra entre México y Estados Unidos que luego continuaron contra los colonizadores franceses y europeos, se dio la Batalla de Puebla en ese lugar, y donde participaron -como parte escencial del hecho- mexicanos y descendientes de éstos quienes para el momento ya vivían en territorio americano a raiz de las últimas definiciones territoriales entre estos dos países.

¡Viva México! ¡Viva Juárez! ¡Viva el 5 de mayo!… fue el grito de Guerra que vociferaron 3000 indígenas zapotecos y mestizos escasamente armados, bajo las órdenes de Ignacio Zaragoza. Juarez, quien había asumido la presidencia de los Estados Unidos Mexicanos en 1858, había decidido suspender el pago de la deuda exterior, contraida en los aguerridos años anteriores. Entonces España, Inglaterra y Francia vieron en la invación una manera de cobrar sus "gererosidades", aun cuando más tarde Francia puso en evidencia su intención, un poco más perversa, de tomar parte en América para aprovechar sus recursos y vigilar de cerca a la creciente Unión Americana.

Ante el desembarco de tropas europeas en el Puerto de Veracruz, el 8 de diciembre de 1861, Juarez ordenó, aupando a su escuálido ejército con un discurso nacionalista que exhortaba a la lucha a muerte en nombre del respeto y de la inviolabilidad de la soberanía de la Nación, enfrentarse a los franceses. Los españoles e ingleses se habían retirado, pero el ejército francés estaba convencido de su dominio, pues algunas clases oligárquicas mexicanas le simpatizaban. Así, cuando los hombres de Napoleón III se aproximaron a los fuertes de Loreto y Guadalupe, en las afueras de Puebla, el ejército patrio los enfrentó con furia hasta vencerlos. Desafortunadamente se había ganado la batalla mas no la guerra. México debió enfrentarse posteriormente al regimen de Maximiliano de Habsburgo de Austria, pero ya había un precedente en cuanto al poderío de sus guerreros.

La celebración del 5 de mayo es tal vez, una celebración más chicana que mexicana; en Estados Unidos, los que así lo sienten, toman "su día" para festejar con desfiles, bailes folclóricos, concursos y música típica, en donde se siguen recaudando fondos para la cooperación mexico-americana. Los descendientes de mexicanos y chicanos agrupados en los estados de Arizona, California, Nuevo Mexico y Texas, quienes en aquel momento se organizaron para ayudar en los años siguientes al ejército de Juarez (refugiado al norte de México desde donde se prepararon para derrocar y capturar a Maximiliano de Austria), ven en la fecha 5 de mayo el triunfo de su aporte como fieles respetuosos de la cultura y la soberanía mexicana. De aquel campo de batalla, ahora solo queda un Parque Monumento al gran hecho heróico.